El coste por hora de un autocar alcanza los 70.7 euros en 2025 y es que la gestión eficiente de los costes ha dejado de ser una ventaja competitiva para convertirse, cada vez más, en una cuestión de supervivencia para muchas empresas de transporte discrecional de viajeros por carretera. Así lo confirma el último Observatorio de Costes del Transporte Discrecional de Viajeros en Autocar, elaborado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, el cual ofrece toda una radiografía precisa del escenario económico al que tienen que hacer frente los operadores del sector en este arranque de 2025.
Más allá de los porcentajes, las cifras que presenta el informe permiten entender con mayor profundidad dónde se concentran los esfuerzos, y las tensiones, que soporta hoy el transporte de pasajeros. En un contexto marcado por el aumento sostenido de los precios de la energía, el impacto de los costes laborales y una estructura operativa cada vez más exigente, el autocar como modo de transporte afronta una realidad en la que cada kilómetro y cada hora tienen un peso económico considerable.
Un escenario de aumento generalizado de los costes
La primera conclusión que arroja el informe es que el coste de operación de un autocar ha subido de manera generalizada. El incremento de los costes totales anuales se sitúa entre el 1 % y el 3 %, dependiendo del tipo de vehículo y del entorno salarial que se contemple. La variable salarial es primordial, ya que el Observatorio ofrece dos escenarios comparativos. Uno con costes laborales medios y otro con costes laborales altos, que permiten dimensionar con mayor precisión las diferencias reales entre operadores según su ubicación y convenios aplicables.
Pero más allá de los valores medios, es el detalle por tipo de vehículo lo que aporta una lectura verdaderamente útil para las empresas y profesionales del sector.
Los microbuses, los más afectados por la subida de costes
Los vehículos de menos de 25 plazas, destinados habitualmente a servicios escolares, lanzaderas o transporte turístico a pequeña escala, son los que han registrado el mayor incremento del coste total anual con un 2,96 %.
La principal razón es que, en estos vehículos, la estructura de costes está especialmente influida por el coste del conductor, ya que los gastos fijos se reparten entre un número reducido de plazas. En consecuencia, cualquier variación en el precio del combustible o en los salarios tiene un impacto proporcional más elevado que en vehículos de mayor capacidad.
El informe sitúa el coste por hora en 64,79 € en el escenario de coste salarial medio, cifra que asciende a 68,31 € por hora en el escenario salarial alto. En términos de coste por kilómetro, las cifras oscilan entre 1,353 €/km y 1,428 €/km.
Más equilibrio entre los vehículos medianos
Hablando ahora sobre el segmento de vehículos de entre 25 y 40 plazas, el incremento del coste total se sitúa en un 2,63 %. Se trata de vehículos utilizados habitualmente en transporte discrecional de grupos medianos, como excursiones, traslados de empresa o turismo regional.
Aquí, el coste por hora de operación llega a 67,61 €, mientras que en entornos con mayores costes laborales alcanza los 71,50 €. El coste por kilómetro oscila entre 1,438 €/km y 1,518 €/km.
Aunque en términos absolutos dichas cifras son algo más altas que en los microbuses, el mayor número de plazas permite diluir el impacto unitario por pasajero, lo que mejora la rentabilidad del servicio siempre que el nivel de ocupación sea adecuado. No obstante, ese equilibrio sigue siendo frágil.
Vehículos de 40 a 55 plazas
Es un grupo que representa la columna vertebral del transporte discrecional en España. Son los autocares que más habitualmente se utilizan en servicios turísticos, escolares, transporte de trabajadores o viajes nacionales e internacionales.
En este segmento, el coste por hora asciende a 70,79 € (con coste salarial medio), y alcanza los 76,23 € por hora en el entorno de coste salarial alto. El coste por kilómetro se sitúa entre 1,699 €/km y 1,830 €/km, es decir, unas cifras que suponen un incremento del 1,29 % en el coste total anual. Una vez más, el componente laboral es el principal responsable del aumento, seguido del combustible y los costes de mantenimiento.
Vehículos de más de 55 plazas
Los vehículos de más de 55 plazas son menos frecuentes, pero muy utilizados en el transporte de grandes grupos o rutas de alta demanda. En este segmento, el Observatorio recoge un incremento del coste total anual del 1,26 %, algo inferior al del resto de categorías.
El coste por hora se sitúa en 71,73 €, mientras que en entornos de alto coste salarial asciende a 77,33 € por hora. El coste por kilómetro va desde los 1,746 €/km hasta los 1,884 €/km, lo que supone el mayor valor por kilómetro entre todos los segmentos.
¿Qué otros costes aumentan?
Aunque el componente laboral y energético concentran la mayor parte del gasto, hay otros elementos a tener muy en cuenta. El informe también muestra el impacto creciente de los costes indirectos (estructura empresarial, administración, marketing, gestión de flota), que ya suponen en torno al 11 % del coste total anual.
A esto se suman los costes de mantenimiento, seguros, impuestos de circulación, amortización de vehículos, sustitución de neumáticos y reposición de elementos técnicos, todos ellos necesarios para mantener operativa y competitiva cualquier flota.
El Observatorio no establece tarifas ni condiciona precios, pero proporciona una herramienta objetiva y sólida para que las empresas revisen su propia estructura de costes y, en consecuencia, evalúen la viabilidad de sus servicios, la actualización de sus precios o la necesidad de revisar su política de mantenimiento y recambios.
En un contexto de márgenes reducidos, la eficiencia operativa y el control de costes se convierten en factores decisivos para sostener la rentabilidad. La posventa, los servicios técnicos y el mantenimiento juegan un papel cada vez más estratégico en esa ecuación.
Desde el Club de la Posventa de V.I. insistimos en la importancia de usar este tipo de estudios no solo como fuente de información, sino como herramienta de reflexión, planificación y mejora continua para todo el ecosistema del transporte industrial.